lunes, 16 de abril de 2012

Género Animacion

El cine de dibujos animados define una técnica que sustituye la filmación de actores y escenarios por el uso de ilustraciones, muñecos articulados o planos infográficos o computarizados, animados, toma a toma, hasta lograr la sensación de movimiento. De ese modo, el elemento estático es combinado con otros, ordenados en una sucesión coherente, de manera que, en virtud de una manifestación de la óptica. La definición correcta de la palabra animación proviene del latín, lexema «anima» que significa «alma». Por tanto, la acción de animar se debería traducir como «dotar de alma», refiriéndose a todo aquello que no la tuviera.

                El zoótropo 
Es uno de los artilugios cinematográficos citados como antecedente del cine de animación, pues en no pocos casos empleaban dibujos que, por ese efecto óptico que señalábamos, se animaban ante la mirada del espectador. 
Ya usando el cinematógrafo, Georges Méliès descubrió el trucaje logrado al rodar ciertas escenas fotograma a fotograma. Si un objeto o dibujo era cambiado de posición, filmándolo a intervalos regulares, se lograba ese efecto de animación. Siguiendo este principio, James Stuart Blackton rodó en 1900 The enchanted drawing, una de las primeras producciones de este orden. 

Asimismo, el dibujante norteamericano Winsor McCay elaboró el filme Little Nemo (1911).

Pero la verdadera revolución en esta técnica se debe a Walt Disney y Ub Iwerks, creadores del ratoncito Mickey Mouse, que fue el protagonista de Steamboat Willie (1928). 


Disney puntaba a una creciente mercadotecnia de productos derivados. 


Los hermanos Dave y Max Fleischer rodaron numerosos cortometrajes protagonizados por figuras como Betty Boop y Pepeye, así como un largometraje de animación realista, Los viajes de Gulliver (1939). 

En el dibujo animado europeo sobresalen figuras como el animador ruso Iván Ivanov-Ivano, y los dibujantes belgas de los estudios Belvisión, responsables de los filmes dedicados a personajes como Tintín y Astérix.

También goza de fama la Escuela de Zagreb, representada por artistas como el yugoslavo Dusan Vukotiç. Al checo Jirí Trnka se deben bellísimas producciones realizadas con muñecos articulados, como El ruiseñor del emperador (Císaruv Slavik, 1948) y Viejas leyendas checas (Stare Povestí Ceské, 1953). En buena medida, su técnica ha sido actualizada por el norteamericano Henry Selick, director de películas como Pesadilla antes de Navidad (The Nightmare Before Christmas, 1993) y James y el melocotón gigante (James and the Giant Peach, 1996). 
Otro de los polos de la animación internacional es Japón, donde se practica el llamado anime, o cine de dibujos animados japonés, desarrollado gracias al trabajo de dibujantes como Osamu Tezuka, especializados en adaptar sus creaciones tanto al cine como a la pequeña pantalla. Películas niponas como Akira (1988), de Katsuhiro Otomo; Monster City (1988), de Yoshiaki Kawagiri y Yuji Ikeda; y Nausicaa del Valle del viento (1984), de Hayao Miyazaki, han otorgado un merecido prestigio a esta cinematografía.
En la actualidad, destacan en este panorama las figuras de Jeffrey Katzenberg, antiguo director de animación de Walt Disney Pictures y actual jefe de la unidad de animación de los estudios DreamWorks, y Michael Eisner, actual presidente de Disney. 
 

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